LINA RUZ GONZÁLEZ Y REINA LUISA TAMAYO DANGER

miércoles, 25 de agosto de 2010


Por Julio Soto Angurel

Desde hace algún tiempo se dice por la prensa que la Señora Reina Luisa Tamayo Danger, está siendo acosada y maltratada por toda una serie de individuos enviados por la tiranía para impedirle que pueda ir al cementerio a visitar la tumba de su hijo Orlando Zapata Tamayo muerto en circunstancias no aclaradas aún.

Esta actitud de los hermanos presidentes Fidel y Raúl Castro Ruz son típicas de su pésima catadura moral que comenzó con la herencia educativa y formadora que recibieron de su padre Don Ángel Castro Argiz, que todo el mundo sabe que contrataba haitianos para trabajar en su finca y después los mataba para no pagarles el sueldo. Se plantea que Ramón Castro Ruz uno de sus hijos también hacía lo mismo.

En ese ambiente marginal y delictivo, crecieron los dos hermanos que después con la ayuda decisiva de Estados Unidos se apoderaron de Cuba para convertir nuestro estado-nación en una colonia norteamericana.

Aún me acuerdo de todo lo que se habló hace años cuando se produjo la victoria de la batalla de Cuito Cuanavale en el sur de Angola.

En esta batalla las tropas cubanas se enfrentaron a los soldados bien entrenados y valientes de la República Sudafricana y éstos, a pesar de tener armas atómicas se dejaron vencer para que el Comandante en Jefe Fidel Castro pudiera mostrar la resonante victoria.

Yo no quisiera pensar que entre los fornidos tipos que acosan, hostigan y golpean a esa pobre vieja negra haya veteranos de Cuito Cuanavale.

A eso ha quedado toda la épica de Cuba: de enfrentar las tropas sudafricanas en Angola, a enfrentar los blúmers posiblemente rotos de una negra vieja y sola en Banes, Cuba.

-¡Qué resonante victoria para los presidentes Fidel y Raúl Castro Ruz!-

Pero yo tengo un libro que escribió el ya fallecido presidente Don Fulgencio Batista y Zaldívar este libro se llama Paradojas. Ediciones Botas. México. 1963.

En su capítulo tercero que está en la página 49, el Presidente Batista se queja de la falta de objetividad de algunas personas opositoras al mismo que le acusaron de que después de haber amnistiado a Fidel Castro y después de haberse producido su desembarco por Oriente en 1956 sus fuerzas represivas lo habían castrado en la prisión y que esos rumores se habían corrido de boca en boca llenándolo de calumnias porque él, Batista, no había hecho eso. Eso no ocurrió jamás.

Yo no pongo en duda eso.

Pero el Presidente Batista si supo del ardiente romance amoroso de Fidel Castro con Cebolla, un delincuente que era el jefe de la galera en la prisión de Isla de Pinos, donde se encontraba Fidel, pero Batista no hizo uso de esa información nunca.

Hay que reconocer que se portó siempre muy bien con él, nunca lo injurió, nunca lo torturó.

En toda la vida de Fidel y Raúl Castro Ruz, jamás se les torturó ni se les hizo nada en contra de sus personas.

Extrañamente, a pesar de que ambos estuvieron en las prisiones y bajo feroces torturadores, a ellos no les ocurrió nunca nada. Eso es muy raro ¿verdad?

-¡Qué clase de suerte tenían y tienen esos dos hermanos!-.

Pero quiero poner textualmente los párrafos que a continuación expongo, porque están vinculados con la Señora Doña Lina Ruz González la madre de los hermanos presidentes Fidel y Raúl.

Estos cortos párrafos comienzan con el epígrafe TESTMONIO FEHACIENTE y se encuentra en la página 50 del libro antes mencionado:

Paradojas

Por Fulgencio Batista y Zaldívar 1901-1973.

México, Editorial Botas, 1963, 235 p.

Capítulo tercero. Pág. 50.

TESTIMONIO FEHACIENTE.

Entre la montaña de calumnias con que se quiso desprestigiar al régimen, corría la infame especie de que a la madre y hermanos de Fidel Castro (tanto a sus hermanas como a su hermano Ramón) los habíamos sometido a vejaciones y atropellos.

Ellos vivían en una finca en Cueto, cerca de Holguín, se movían con toda libertad por el país, salían al exterior y atendían sus propiedades, protegidos por el Gobierno.

El día 10 de enero de 1959 la señora Lina Ruz, madre de los Castro, fue interrogada por un periodista del “Diario de la Marina”, en La Habana. Ella contestó francamente lo que sigue: “No me molestaron nunca. Al contrario más bien me cuidaban. El coronel Fermín Cowley, personalmente, fue mi garantía, y no porque estuviera amenazada por algo o por alguien, sino por cuidar celosamente que no me pasara nada.

Y eso lo digo ahora aquí y lo diré donde quiera que me pare, porque es la verdad”.

¿A qué comentar, si se habló hasta de violaciones?

¿Qué les parece? Resulta que ni la Señora madre de los hermanos presidentes Fidel y Raúl, ni ninguna de sus hermanas y hermano nunca sufrieron vejaciones ni maltrato, ni acoso de ningún tipo y que hasta el mismo Coronel Fermín Cowley, se preocupaba por su bienestar.

No me parece necesario abundar en más cosas, ni hacer más inferencias, porque estos hechos hablan solos.

Si le digo a la Señora Doña Reina Luisa Tamayo Danger, que aunque ella no lo crea, los jerarcas de la Iglesia Católica cubana liderada por el Cardenal Monseñor Don Jaime Lucas de Ortega y Alamino son tan culpables y cómplices como los mismos hermanos presidentes Fidel y Raúl de toda la catástrofe que ocurre en Cuba.

Que trate de no agradecerles a estos curas absolutamente nada, porque ellos también son culpables.

Que si no puede ir a la iglesia, ella desde su casa, a través de sus oraciones puede ser asistida por Dios y que con relación a esos tipos que la acosan, hostigan y golpean muy posiblemente entre ellos hayan veteranos de Cuito Cuanavale y a lo único que pueden dedicarse ahora es a tratar de obtener un botín de guerra apoderándose de sus blúmers para llevar el trofeo a Fidel que seguro se los pondrá.

Por cierto, jamás ha habido un problema en 51 años con ninguno de los marines que se desplazan por La Habana que trabajan en la custodia de la antigua Embajada americana, hoy Sección de Intereses.

¿Qué raro verdad? Con los marines no se atreven, pero con la pobre negra vieja si.

Ruego a todos, el máximo de respetos para con Doña Lina Ruz González y Doña Reina Luisa Tamayo Danger. Reciban ambas un beso.

Respetuosamente:

Julio Soto Angurel jusoan@hotmail.com

Cliffside Park, New Jersey. 07010. USA.

Lunes 23 de agosto del 2010.

1 comentarios:

Eloy C Galup dijo...

La batalla de Cuito Cuanavale NO la ganaron los cubanos, es propaganda de castro, investiga y veras, nadie le gano a nadie, negociaron un acuerdo pero nadie resulto vencedor. Ademas a los soldados y a los "revolucionarios" les inculcan las ideas del che, del odio al enemigo, y quien piensa asi no le importa si el enemigo es el ejercito suraficano o una vieja, si es una pobre anciana, pues mejor, mas facil, no ves comno patearon a gloria amaya y la dejaron en sillon de ruedas hasta que murio, no les dio pena, una senora aun mas vieja, entrar a SU casa y caerle a golpes. Esa gente no tienen madre, tienen el cerebro embrutecido con la propaganda castro comunista.

Publicar un comentario

 
 
 

Archives

Labels